Actualizado: julio de 2026.
La isla de Patmos, situada en el norte del Dodecaneso, es conocida en todo el mundo por una razón: aquí, según la tradición cristiana, San Juan recibió las visiones del Apocalipsis hacia el año 95 d. C. Por eso la llaman la Jerusalén del Egeo y por eso su monasterio fortificado, la Cueva del Apocalipsis y el casco histórico de Chora forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1999.
Pero reducir Patmos a la peregrinación sería quedarse a medias. Es una isla pequeña, de unos 34 km², sin aeropuerto y alejada del turismo masivo, con uno de los pueblos medievales mejor conservados del Egeo, numerosas playas y un ritmo tranquilo que ya cuesta encontrar en otras islas más famosas.
En esta guía te contamos qué ver en Patmos, cuáles son sus mejores playas, cómo llegar en ferry y cómo organizar una estancia de dos o tres días.

Datos rápidos de Patmos
| Dato | Información |
|---|---|
| Dónde está | Norte del Dodecaneso, al sur de Icaria y al norte de Leros |
| Tamaño | Unos 34 km² y alrededor de 3.000 habitantes |
| Aeropuerto | No tiene; se llega en ferry |
| Imprescindibles | Monasterio de San Juan, Cueva del Apocalipsis y Chora |
| Días recomendados | Dos o tres días; uno si llegas en una excursión o crucero |
| Mejor época | Mayo, junio y septiembre. Consulta nuestra guía sobre cuándo viajar a Grecia |
1. Monasterio de San Juan el Teólogo
Visible desde buena parte de la isla, el monasterio corona la colina de Chora como lo que también fue durante siglos: una auténtica fortaleza.
Fue fundado en 1088 por el beato Cristódulo, un monje al que el emperador bizantino Alejo I Comneno cedió la isla para levantar el complejo religioso. Sus gruesas murallas almenadas servían para proteger a la comunidad monástica frente a los ataques piratas que asolaban el mar Egeo.
En el interior encontrarás patios encalados, capillas, frescos bizantinos y un museo del tesoro con manuscritos, iconos, reliquias, documentos imperiales y piezas de orfebrería religiosa acumuladas durante más de nueve siglos.
La biblioteca del monasterio conserva una importante colección de códices y documentos antiguos, aunque no suele estar abierta al público. Parte de sus piezas más destacadas se muestra en el museo.
Horario y precio del monasterio
El horario publicado para la temporada comprendida entre marzo y principios de noviembre es:
- Todos los días: de 08:00 a 13:30.
- Martes, jueves y sábados: también de 16:00 a 18:00.
- De noviembre a marzo: todos los días de 08:00 a 13:00.
La tarifa conjunta publicada para visitar el monasterio y el tesoro es de aproximadamente 4 €. Los horarios pueden cambiar durante celebraciones religiosas, por lo que conviene comprobarlos antes de subir.
Hay que entrar con hombros y rodillas cubiertos, tanto hombres como mujeres. Conviene ir a primera hora, especialmente durante los días en los que coinciden grupos de cruceros.
Desde las terrazas y los alrededores del monasterio se obtiene una de las mejores panorámicas de Chora, Skala y las islas vecinas.
2. Cueva del Apocalipsis
A medio camino entre Skala y Chora se encuentra la gruta donde, según la tradición, San Juan recibió las visiones del Apocalipsis durante su exilio en Patmos, mientras su discípulo Prócoro las ponía por escrito.
La cueva forma parte actualmente de un pequeño complejo monástico. En el interior se muestran la triple grieta del techo, que la tradición relaciona con la voz divina y la Santísima Trinidad, y el hueco de la roca donde se cree que el santo apoyaba la cabeza.
Independientemente de las creencias religiosas, el lugar resulta impresionante: una pequeña cueva-iglesia en penumbra, iluminada por lámparas de aceite y cubierta de iconos, que sigue siendo uno de los principales centros de peregrinación del cristianismo.
La visita dura aproximadamente entre 20 y 30 minutos. Se puede llegar en autobús, taxi o caminando por el antiguo sendero empedrado que une Skala con Chora.
También aquí es necesario cubrir hombros y rodillas, mantener silencio y evitar hacer fotografías donde no esté permitido.
3. Chora, uno de los pueblos más bonitos del Egeo
Chora no es únicamente una postal de casas blancas preparada para los turistas. Es un pueblo medieval auténtico y todavía habitado, desarrollado alrededor del monasterio de San Juan.
Sus callejuelas forman un laberinto de pasadizos, arcos, pequeñas plazas, capillas familiares y casas señoriales construidas principalmente entre los siglos XVII y XIX. Junto con el monasterio y la Cueva del Apocalipsis, Chora forma parte del conjunto protegido por la UNESCO.
Qué ver en Chora
- Las callejuelas encaladas que rodean el monasterio.
- Las pequeñas capillas con frescos e iconos.
- Las mansiones de antiguos comerciantes y capitanes.
- La plaza de Agia Levia y los alrededores del Ayuntamiento.
- Los miradores hacia Skala y la costa occidental.
- Los molinos de viento situados sobre la cresta.
Una de las casas más interesantes es la Casa Simandiris, una residencia histórica convertida en museo privado, con mobiliario, objetos religiosos, pinturas y recuerdos conservados por varias generaciones de la misma familia.
La casa sigue incluyéndose en visitas culturales y excursiones guiadas, pero no mantiene un horario público estable. Lo más práctico es preguntar en la oficina de turismo de Skala, solicitar información en el alojamiento o reservar una visita guiada que incluya la entrada.
La puesta de sol desde la zona alta de Chora, con el monasterio, el mar Egeo y las islas del horizonte, es una de las estampas más bonitas de Patmos.
4. Los molinos de Chora
En la cresta situada junto al monasterio se alinean tres molinos de viento restaurados. Dos fueron construidos en 1588 y el tercero en 1863.
La producción de harina terminó durante la década de 1950 y los molinos quedaron abandonados hasta su restauración, un proyecto reconocido con un premio Europa Nostra.
La caminata desde el centro de Chora es corta. El lugar suele ser ventoso, pero ofrece una panorámica magnífica y se ha convertido en uno de los rincones más fotogénicos de Patmos, especialmente al atardecer.
5. Skala, el puerto y centro de la vida isleña
Todos los caminos de Patmos parecen empezar o terminar en Skala. Aquí atracan los ferris, se concentra buena parte de los alojamientos y encontrarás numerosos restaurantes, cafés, tiendas y agencias de excursiones.
El ambiente nocturno es tranquilo: terrazas junto al puerto, cenas largas y alguna copa con vistas a los barcos. No esperes las grandes discotecas ni el ruido de Mykonos.
Merece la pena recorrer el paseo marítimo al caer la tarde y sentarse en una taberna para probar algunos platos típicos de la gastronomía griega, además de especialidades locales como la tarta de queso de Patmos.
Desde Skala también puedes subir a la colina de Kastelli, donde se conservan restos de la antigua acrópolis y se disfruta de una buena panorámica sobre el puerto y la bahía.
Los barcos que llevan a algunas playas y las excursiones hacia Arkí, Maráthi y Lipsi salen igualmente desde el puerto.
6. Playa de Psili Ammos, la joya del sur
Psili Ammos es probablemente la playa más famosa de Patmos. Forma una media luna de arena dorada, algo poco habitual en una isla donde abundan las calas de guijarros, y está rodeada de aguas transparentes y tamariscos que proporcionan sombra natural.
Se puede llegar de dos maneras:
- A pie: mediante un sendero de unos 20–30 minutos desde la zona de Diakofti.
- En barco: con los barcos-taxi que parten de Skala durante la temporada de verano.
La pequeña dificultad para llegar ayuda a contener las multitudes. En verano es mejor ir temprano y evitar la caminata durante las horas centrales del día.
En la playa hay una taberna familiar con cocina casera. La zona más alejada de la cala suele ser frecuentada por naturistas.
7. Lambi y sus piedras de colores
En el extremo norte de Patmos, la playa de Lambi es conocida por sus guijarros pulidos de colores rojizos, ocres, blancos y grises.
Aunque resulten tentadores, es mejor no llevárselos: las piedras forman parte del paisaje característico de la playa y cada visitante que guarda una contribuye a degradarlo.
Al estar expuesta al norte, Lambi puede recibir más oleaje que las calas protegidas de la costa oriental. Junto a la playa encontrarás una conocida taberna donde comer pescado y especialidades locales.
8. Grikos y la roca de Kallikatsou
La bahía de Grikos, situada a unos cuatro kilómetros de Skala, es el segundo núcleo turístico de Patmos. Es una zona tranquila, con una playa protegida, pequeñas tabernas, hoteles y barcos fondeados frente a la costa.
En el extremo meridional se encuentra la playa de Petra, dominada por la imponente roca de Kallikatsou.
Este peñasco volcánico presenta escalones y cavidades excavadas en la piedra. Se ha interpretado como un antiguo lugar de culto que posteriormente pudo ser utilizado como eremitorio por monjes y ascetas.
Se puede subir con precaución para contemplar la bahía desde arriba. Es mejor hacerlo a primera hora o al final de la tarde, cuando la roca no está tan caliente.
9. Playas del este: Meloi, Agriolivado, Kambos y Vagia
La costa oriental concentra algunas de las playas más accesibles y cómodas de Patmos.
- Meloi: es una de las más próximas a Skala y se puede alcanzar caminando. Tiene arena, tamariscos, camping y taberna.
- Agriolivado: amplia y familiar, combina arena y guijarros finos y dispone de servicios durante el verano.
- Kambos: es una de las playas más animadas y frecuentadas por las familias locales. En temporada ofrece deportes acuáticos, tumbonas y restaurantes.
- Vagia: más pequeña y tranquila, se encuentra protegida en una cala y tiene una cafetería conocida por sus dulces caseros.
El agua suele ser cristalina, aunque puede mantenerse fresca hasta bien entrado el verano. El meltemi puede agitar el mar y hacer que la sensación térmica sea más baja, especialmente en las playas orientadas al norte.
10. Monasterios de Zoodochos Pigi y la Anunciación
Además del monasterio de San Juan, Patmos conserva numerosos conventos, iglesias y capillas que explican su fama como isla sagrada.
El monasterio de Zoodochos Pigi, cuyo nombre significa “Fuente de Vida”, fue fundado en 1607 y se encuentra en las afueras de Chora. Es un convento femenino que conserva iconos, objetos religiosos y frescos del siglo XVII.
El convento de la Anunciación o Evangelismós está situado sobre la costa occidental, en un entorno especialmente tranquilo y panorámico.
Ambos mantienen horarios limitados y pueden cerrar durante los oficios religiosos. Lo mejor es preguntar en el alojamiento o en la oficina de turismo por los horarios de la semana. También aquí es necesario llevar hombros y rodillas cubiertos.
11. Mirador del profeta Elías, el techo de Patmos
El punto más alto de Patmos alcanza aproximadamente los 269 metros y está coronado por una pequeña capilla dedicada al profeta Elías.
Se llega por una pista desde la zona de Chora. Desde arriba se contempla una panorámica de 360 grados sobre la isla y, durante los días despejados, pueden distinguirse otras islas del Dodecaneso y la costa de Asia Menor.
Es uno de los mejores lugares para contemplar el atardecer, aunque conviene regresar antes de que oscurezca completamente si no conoces bien el camino.
12. Excursión en barco a Arkí, Maráthi y Lipsi
Una de las mejores experiencias desde Patmos es dedicar un día a recorrer las pequeñas islas e islotes cercanos.
Desde Skala salen barcos hacia Arkí y Maráthi, dos pequeños paraísos con calas de agua transparente, embarcaderos diminutos y tabernas prácticamente junto al mar.
Otra posibilidad es visitar Lipsi, una isla tranquila y familiar con playas protegidas y un pequeño pueblo portuario.
Las rutas, los horarios y las paradas dependen del viento y del barco elegido. Conviene consultar el recorrido antes de reservar, porque algunas excursiones incluyen varias islas y otras se concentran en una sola.
Dónde alojarse en Patmos

Las cuatro zonas principales donde dormir en Patmos son:
- Skala: la mejor opción para tener cerca los ferris, restaurantes, tiendas, autobuses y excursiones.
- Grikos: recomendable para quienes buscan una bahía tranquila con playa y algunos servicios.
- Chora: perfecta para dormir en un pueblo medieval lleno de encanto, aunque hay menos alojamientos y bastantes cuestas.
- Kambos: una buena elección para familias que quieren alojarse cerca de la playa.
Patmos es pequeña, por lo que ninguna de estas zonas queda demasiado lejos de los principales lugares de interés.
Encontrarás más información y alojamientos recomendados en nuestra guía sobre dónde alojarse en Patmos.
Cómo llegar a Patmos
Patmos no tiene aeropuerto, por lo que siempre es necesario completar el viaje en ferry. Esa dificultad relativa ayuda a mantenerla alejada del turismo más rápido y masivo.
Ferry desde Atenas y El Pireo
Desde el puerto de El Pireo salen ferris directos hacia Patmos. El trayecto suele durar entre 7 y 12 horas, dependiendo del barco, el número de escalas y el itinerario concreto.
Blue Star Ferries publica hasta cuatro conexiones semanales en determinadas épocas del año. Muchas salidas son nocturnas y llegan a Patmos durante la madrugada, por lo que una cabina puede resultar una inversión bastante sensata.
Antes del viaje, consulta también nuestra guía sobre cómo llegar a Atenas y comprueba el horario exacto del ferry para tu fecha.
Volar a una isla cercana y continuar en ferry
La alternativa más rápida suele ser volar a una isla cercana y continuar desde allí en barco. Las conexiones más útiles son:
- Kos: suele ofrecer varias conexiones y el trayecto rápido ronda las dos horas. Puedes combinar el viaje con nuestra guía sobre qué ver en Kos.
- Samos: dispone de conexiones estacionales con Patmos. Consulta también nuestras recomendaciones sobre dónde alojarse en Samos.
- Leros: es una de las islas más cercanas y el viaje puede durar menos de una hora en barco rápido.
- Icaria: tiene conexiones en determinadas fechas y temporadas.
- Kalymnos: está conectada mediante los ferris rápidos del Dodecaneso.
- Rodas: ofrece conexiones más largas, generalmente con varias escalas.
Dodekanisos Seaways opera durante el verano rutas entre Patmos y otras islas como Kos, Kalymnos, Leros, Lipsi, Arkí, Agathonisi, Icaria y Samos.
Los horarios cambian según la temporada y pueden modificarse por el viento. Comprueba siempre el día exacto y evita organizar una conexión demasiado ajustada entre el ferry y el vuelo de regreso.
Cómo moverse por Patmos
Durante el verano, el autobús local conecta Skala con Chora, Grikos y Kambos. Es suficiente para visitar los principales núcleos de la isla sin alquilar un vehículo.
Para recorrer playas más apartadas y miradores, puede resultar práctico alquilar una moto, quad o coche durante uno o dos días. Las carreteras son estrechas y en algunos tramos tienen bastantes curvas, así que conviene conducir sin prisas.
Los barcos-taxi que salen desde Skala permiten llegar a playas como Psili Ammos sin realizar el sendero a pie.
Los aficionados al senderismo pueden recorrer el antiguo camino empedrado que une Skala, la Cueva del Apocalipsis y Chora. Es una ruta ascendente y bastante expuesta al sol, por lo que conviene llevar agua y evitar las horas centrales del verano.
Preguntas frecuentes sobre Patmos
¿Por qué es famosa la isla de Patmos?
Patmos es conocida porque, según la tradición cristiana, San Juan recibió aquí las visiones del Apocalipsis hacia el año 95 d. C. El monasterio de San Juan, la Cueva del Apocalipsis y el casco histórico de Chora forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
¿Cuántos días se necesitan para visitar Patmos?
Lo ideal es pasar entre dos y tres días completos. Así podrás visitar el monasterio, la cueva y Chora, conocer varias playas y realizar una excursión en barco a Arkí, Maráthi o Lipsi. Con un solo día podrás recorrer los lugares principales, pero tendrás poco tiempo para las playas.
¿Cómo se llega a Patmos si no tiene aeropuerto?
Se llega en ferry directo desde El Pireo o combinando un vuelo a una isla cercana, como Kos, Samos o Leros, con un ferry posterior. Desde El Pireo el trayecto dura normalmente entre siete y doce horas.
¿Patmos es una isla cara?
En general, es menos cara que Santorini o Mykonos, aunque algunos hoteles y restaurantes de gama alta pueden elevar bastante el presupuesto. Skala y Kambos suelen ofrecer opciones más variadas, especialmente si se reserva con antelación.
¿Se puede visitar el monasterio con ropa de playa?
No. Para entrar en el monasterio, la Cueva del Apocalipsis y los conventos hay que cubrir hombros y rodillas, tanto hombres como mujeres. Llevar un pañuelo grande o una prenda ligera en la mochila puede resolver el problema.
¿Cuál es la mejor playa de Patmos?
Psili Ammos es la más conocida por su arena dorada y su entorno natural. Para acceder fácilmente y disponer de servicios son mejores Kambos y Agriolivado. Lambi destaca por sus guijarros de colores.
Para continuar preparando el viaje, consulta nuestra guía de las mejores islas griegas.